Cada vez que tengo la oportunidad de regresar al campus donde tuve el honor de estudiar mi carrera profesional, el tiempo pareciera devolverse y me ubico nuevamente en aquella época cuando todo era más sencillo, cuando las preocupaciones eran las recargas de saldo para un teléfono celular, aquellos aparatos que ni tomaban fotos, ni tenían acceso a internet, pero enviaban mensajes SMS y esto era el último grito de la tecnología moderna.

Recuerdo claramente aquellos preparativos de los graduandos, los comités de graduación que siempre eran criticados por vender llaveros en lugar de bolígrafos y satanizados por organizar una clásica “Cervezada” en lugar de un evento técnico. En poco tiempo estabas uniformado y asistiendo a cuanto ritual simbólico existía, unos divertidos y otros no tanto, eran “marchas triunfales” (Caso Universidad de Carabobo), misa de graduación, clase magistral, firma de libro, el novelesco acto de graduación y las imprudentes caravanas donde el mensaje en el vidrio posterior de mi destartalado Chevrolet Malibú indicaba: “Ya me gradué de Contador PÚBICO”, haciendo uso de un grotesco sentido del humor jugando con la palabra “púbis” por si no te diste cuenta, aunque en ese momento me sentía como un refinado comediante.

 

¿Cómo veía mi futuro profesional?

 

En esa época, algo como el año 2005, vivíamos la misma crisis política que pareciera no acabar nunca, pero en comparación con la Venezuela de 2017 la de hace doce años era un paraíso de prosperidad y oportunidades. Para ese momento cada graduando se encontraba en lo suyo, buscando esas oportunidades, ya fuese en la administración pública (Dios te librase de haber firmado para el referéndum de 2004 en contra de Hugo Chávez) o en cualquier empresa que te permitiera “Crecer como profesional de la mano de una gran organización”, que era el discurso aprendido y repetitivo de cualquier recién graduado en una entrevista de trabajo, sin saber que lucias como una oveja en un mundo de lobos.

Por mi cabeza no pasaba el ejercicio libre de la profesión, quizás no tenía ni idea de que se trataba aquel asunto, era mejor soñar con trasnacionales de auditoria, altos viáticos y aplicar todos aquellos principios de gerencia y liderazgo que había leído en algún libro de Peter Drucker. En algún momento desarrollé pasantías en el SENIAT pero me aburrí terriblemente por la falta de acción que representó ordenar los archivos del área de sucesiones en un oscuro edificio de Maracay llamado “La Nisperera”.

En pocas palabras, no sabía que iba a ser de mi futuro profesional, no tenía ni idea de cuál era mi propósito y mucho menos de cual podía ser mi pasión dentro de la profesión. Lo más gracioso es que aquella Venezuela del 2005 era teóricamente una pesadilla, y por esa razón era asiduo visitante de www.vivaenaustralia.com (Página que ya no existe) , donde siempre solicitaban contadores públicos como profesión de alta demanda y  ofrecían una vida llena de comodidades y bendiciones en un país de primera con muchas imágenes de gente sonriendo y caminando tranquilamente por Sidney o Melbourne.

 

El Graduando de 2017

 

Algunas veces reflexiono sobre las creencias que tiene un joven profesional antes de iniciarse y como se contrastan éstas con las realidades que termina atravesando, si hoy pudiera hablar con aquel muchacho graduando de 25 años le daría cualquier cantidad de consejos y recomendaciones que hoy parecen obvias pero que para ese momento eran totalmente impensables.

Cuando somos jóvenes e inexpertos, a pesar de tener sueños y ansias de crecimiento, tenemos también un montón de miedos y justificaciones para no avanzar y poner absolutamente todo nuestro esfuerzo en algo que valga la pena, para el recién graduado de las décadas de los 80, 90, 00 o 10, el país siempre estará en su peor momento (En 2017 pareciera ser real), las oportunidades nunca aparecen en este país de “porquería”, al parecer en otros países podemos hacernos de muchos bienes y comodidades rápidamente y cuantas leyendas o realidades pululan por la mente de un muchacho que solo quiere superarse en la vida.

 

¿Qué decisión tomar si eres Estudiante Graduando?

 

Si eres estudiante de Contaduría Pública o de cualquier otra área y te encuentras desanimado por la difícil situación del país, ¡BIENVENIDO! …Eres un ser humano consciente de la realidad que te rodea, ¿Qué deberías hacer?, la respuesta es clara: TOMAR UNA DECISIÓN, todo proceso en la vida se inicia con una decisión. En la actualidad podrías estar perdido sin saber dónde ir o que hacer, es natural, pero ese periodo no puede abarcar mucho tiempo, es verdaderamente triste conocer jóvenes que no abandonan por nada del mundo un estado de queja y lamento propio de Lupita Ferrer en algún culebrón de los años 70 y aunque motivos sobran la relación entre los lamentos y el éxito no es DIRECTAMENTE PROPORCIONAL.

No puedo condenar a nadie por querer abandonar el país, yo mismo llegué a tenerlo como proyecto en aquella época, pero mantenerte por años decidiendo tu partida es algo que solo te hará perder tiempo, energía y oportunidades. DECIDE HOY lo que será tu futuro porque aunque no lo creas la vida es muy corta y no tendrás veinticinco años toda la vida, y una vez decidido pon toda la carne en el asador, quema todas las velas del barco al estilo de Alejandro Magno y como decía mi abuela “Termínate de ir”.

Ahora bien, si la decisión es permanecer en el país a pesar de la escasez, a pesar de la inflación, a pesar de la inseguridad, a pesar de la precariedad de los servicios públicos y de cuanta cosa nos caiga encima (Pareciera ser una decisión estúpida), entonces corresponde apostarle todo a esa decisión, esto puede ser como ir al hipódromo y apostarle todo al caballo con menos oportunidad, pero te digo algo, en esta carrera, el caballo con mejor linaje es Venezuela, a pesar de encontrarse enfermo con tantos problemas socioeconómicos.

 

¿Qué hacer si le apuestas a Venezuela?

 

Apostarle a Venezuela posiblemente traiga consigo una serie de eventos que decepcionan hasta al más nacionalista, esto puede ir desde ser atracado en el autobús, pasando por no conseguir los alimentos necesarios para la dieta diaria y por el hecho de que una quincena no te alcance para comprar un pantalón de jean. No es sencillo, en los actuales momentos vivir solo de un salario pareciera ser un milagro equiparado a Lázaro resucitado, pero esto de ninguna puede alejarte de ser un BUEN TRABAJADOR.

Ver Lectura del Buen Trabajador

Lo que te voy a pedir pareciera no tener sentido, pero a pesar de las dificultades hazte mejor, estudia más, investiga más, trabaja más y por sobre todas las cosas sueña más.  Apostarle a Venezuela no se define en que a corto plazo lograremos todos nuestros propósitos, eso es algo que raya en la idiotez. Apostarle a Venezuela es soportar hoy esperando que mañana tengamos nuevamente un país productivo, pero la espera no debe ser pasiva, la espera no debe ser inerte, la espera no debe fundamentarse en una interminable lista de quejidos. La espera por más dura que sea debe basarse en hacernos de herramientas, de capacidades, de conocimientos y de cuanta cosa útil nos pueda servir para el futuro.

 

Conclusión

 

La vida del estudiante universitario esta siempre llena de diversión, de buenos amigos, de compartir y sobre todo de muchos sueños, te correspondió vivir una de las peores épocas de nuestra historia republicana,  quizás no la tuviste fácil como yo, admitiendo que hace doce años aun teníamos una multiplicidad de cosas que hacer en el país, pero si de aconsejar algo se trata, te ruego que tomes una decisión, que descubras cuál es tu pasión y que es lo que realmente te gusta hacer y finalmente que seas constante y sumamente terco con la decisión tomada.

Aunque sea un caballo enfermo, Venezuela puede ganar la carrera y mientras eso sucede, en la espera, colecciona todas las herramientas posibles porque llegará el día en que no estarán guardadas y mientras esperas tendrás que soportar los duros golpes de la crisis, pero sin olvidar que esa CRISIS ES IGUAL A OPORTUNIDAD en tanto seamos creativos e innovadores. Y para los que decidan abandonar el país el mayor de los éxitos en cualquier destino que escojan, ambas decisiones requieren de muchísimo valor.

Hazme saber tus experiencias y expectativas como estudiante subiendo comentarios a esta Lectura.

 

Miguel Mileo

Miguel Mileo

Contador Público y CONFERENCISTA. Profesor Universitario y estudioso de la materia TRIBUTARIA. Moderador de la COMUNIDAD DIGITAL de CONTADORES mas interactiva de VENEZUELA...

  • Camilo Manrrique sierra dice:

    Excelente articulo colega, actualmente estoy cursando un postgrado en finanzas y con un proyecto de empezar como contador independiente en los proximos meses debido a que el salario actual no alcanza por mas de que periodicamente se hagan pocos ajustes. Apuesto al pais motivado la mejor venezuela que nos espera. gracias por tan gran articulo.

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